Honoring Dr. Martin Luther King, Jr. Day - 2026
Dear Augustinian family and friends,
This year, 2026, marks the 60th anniversary of the Freedom Movement rally, an historical march led by Dr. Martin Luther King, Jr., on Chicago’s Southwest side. This was a major campaign against housing and economic discrimination in the North, famously marching in Marquette Park, where Dr. King was struck by a rock in a violent confrontation with white counter-protesters, calling the mobs "as hateful" as any he'd seen in the South.
These efforts in Chicago were crucial in bringing national attention to Northern racism and paved the way for the landmark Fair Housing Act of 1968.
August 2016 marked the 50th anniversary of the 1966 Freedom Movement rally in Chicago. In commemoration, approximately 100 parishioners of St. Rita of Cascia Parish on the Southside marched alongside several hundred members of the local community, including the Inner-City Muslim Action Network, Beth Shalom B’nai Shaken Jewish community, Southwest Organizing Project, and many other organizations and residents of the same neighborhood. The 50th Anniversary March went down 63rd Street and Kedzie Avenue and culminated at the dedication site of the MLK Living Memorial in Marquette Park. Several elected officials and local leaders were united at the monument, witnessing to a picture of the “the Beloved Community,” a dream of Dr. Martin Luther King, Jr. This vision remains one of the most profound blueprints for social change because it refuses to settle for "thin" peace—the mere absence of tension—and instead demands "thick" peace—the presence of justice.
Although we may have come a long way (at least in dialogue) to achieve this possibility, we still have a long way to move forward to accomplish this goal.
In his service to the poor and marginalized in society, Dr. King started the momentum toward change and transformation by addressing the richness of diversity within community. He leaves us with this legacy of “love in suffering” in order to fulfill the Gospel mandate, “love one another, as I have loved you” (John 13:34-35).
Pope Leo XIV has also emphasized building a "Beloved Community" through a focus on unity, dialogue, and a profound commitment to the poor. His approach is heavily influenced by our Augustinian background, which stresses community life as a "school of charity" leading us to deepen our “communion” with one another by fulfilling the mission of the Church in a fractured world.
The Holy Father’s messages call us to move beyond “theory” into “praxis.” Theory informs action and action creates change. We do not live our faith on a theoretical level but rather our faith is “enfleshed” in the love of one another and the recognition that each person is created with dignity.
Pope Leo’s messages also call us into accountability based on these “weighty” words of Jesus to his “beloved” disciples. The Holy Father presents a powerful vision of Church participation and social responsibility. A Church that acts as a "poor church for the poor," which is courageous, prophetic, and joyful.
Our actions aren't just things we "do"—they are an outward expression of who we choose to be, beloved in the eyes of the Lord.
May you all have a blessed day and encounter the “beloved” face of Christ in one another!
Fraternally,
Fr. Tony Pizzo, O.S.A.
Prior Provincial
Querida familia agustiniana y amigos,
Este año, 2026, se cumple el 60.º aniversario de la manifestación del Movimiento por la Libertad, una histórica marcha liderada por el Dr. Martin Luther King, Jr., en el suroeste de Chicago. Se trató de una importante campaña contra la discriminación económica y en materia de vivienda en el norte, famosa por la marcha en Marquette Park, donde el Dr. King fue golpeado con una piedra en un violento enfrentamiento con contra manifestantes blancos, calificando a las turbas de «tan odiosas» como cualquiera que hubiera visto en el sur.
Estos esfuerzos en Chicago fueron cruciales para llamar la atención nacional sobre el racismo en el norte y allanaron el camino para la histórica Ley de Vivienda Justa de 1968.
En agosto de 2016 se cumplió el 50.º aniversario de la marcha del Movimiento por la Libertad de 1966 en Chicago. En conmemoración, aproximadamente 100 feligreses de la parroquia de Santa Rita de Casia, en el sur de la ciudad, marcharon junto a varios cientos de miembros de la comunidad local, entre ellos la red de Inner-City Muslim Action Network, la comunidad judía de Beth Shalom B'nai Shaken, Southwest Organizing Project, y muchas otras organizaciones, así como numerosos residentes del mismo barrio. La marcha de 50.º aniversario recorrió la calle 63 y la avenida Kedzie y culminó en el lugar de inauguración de MLK Living Memorial en Marquette Park. Varios funcionarios electos y líderes locales se reunieron en el monumento, presenciando una imagen de «la Comunidad Amada», un sueño del Dr. Martin Luther King, Jr. Esta visión sigue siendo uno de los proyectos más profundos para el cambio social, ya que se niega a conformarse con una paz «superficial»- la mera ausencia de tensión – y, en cambio, exige una paz «profunda» - la presencia de la justicia.
Aunque puede que hayamos avanzado mucho (al menos en cuanto al diálogo) para lograr esta posibilidad, todavía nos queda un largo camino por recorrer para alcanzar este objetivo.
En su servicio a los pobres y marginados de la sociedad, el Dr. King inició el impulso hacia el cambio y la transformación al abordar la riqueza de la diversidad dentro de la comunidad. Nos deja este legado de «amor en el sufrimiento» para cumplir el mandato del Evangelio: «Amaos unos a otros, como yo os he amado» (Juan 13, 34-35).
El papa León XIV ha hecho hincapié en la construcción de una «Comunidad Amada» centrándose en la unidad, el diálogo y un profundo compromiso con los pobres. Su enfoque está muy influenciado por nuestra tradición agustiniana, que destaca la vida comunitaria como una «escuela de caridad» que nos lleva a profundizar nuestra «comunión» unos con otros al cumplir la misión de la Iglesia en un mundo fracturado.
El mensaje del Santo Padre nos llama a ir más allá de la «teoría» y pasar a la «praxis». La teoría informa la acción y la acción crea el cambio. No vivimos nuestra fe a nivel teórico, sino que nuestra fe se «encarna» en el amor mutuo y en el reconocimiento de que cada persona ha sido creada con dignidad.
Los mensajes del Papa León nos llaman a la responsabilidad basándose en estas palabras «de mucho peso» de Jesús a sus «amados» discípulos. El Santo Padre presenta una poderosa visión de la participación de la Iglesia y la responsabilidad social. Una Iglesia que actúa como una «Iglesia pobre para los pobres», que es valiente, profética y alegre.
Nuestras acciones no son solo cosas que «hacemos», sino que son una expresión externa de lo que elegimos ser, amados ante los ojos del Señor.
¡Que tengan un día bendecido y encuentren el rostro «amado» de Cristo en los demás!
Fraternalmente,
Fr. Tony Pizzo, O.S.A.
Prior Provincial